Agile risk management: gestionando proyectos con alta incertidumbre

La semana pasada asistí a una jornada sobre gestión de riesgos ágil impartida por Mario López de Ávila en CEIN y la verdad es que me quedé encantado con el enfoque y la calidad del ponente y su sesión.

Es bien sabido que las metodologías ágiles son las más apropiadas para la gestión de proyectos con alta incertidumbre, sin embargo, hasta ahora nunca se me habían presentado tantos argumentos sólidos de una sola vez como los que Mario expuso en la sesión; los cuales voy a reflejar en este post.

La principal tesis de partida viene de que los sesgos cognitivos ocasionan que las herramientas más tradicionales de gestión de riesgos (las presentadas en la actual edición del PMBOK) muchas veces se convierten en inútiles debido a la incapacidad humana de predecir el futuro y de abordar la complejidad de manera realmente objetiva.

Ejemplos de sesgos cognitivos son, por ejemplo, el anclaje (la primera cifra que se cita condiciona a los individuos, relativizando el resto de cifras), el encuadre (la forma en como se presente la información puede alterar sumamemente la percepción sobre la misma), la representatividad (fundamento de los estereotipos: lo más típico es lo más probable) o el optimismo (tendencia a subestimar o minimizar los riesgos).

Lo más interesante de todo es que las metodologías ágiles incorporan de forma implícita la gestión de riesgos en sus prácticas y herramientas. De esta forma, los mecanismos de gestión del riesgo se incorporan por medio de prácticas como:

  1. Cercanía con el cliente: llegando al extremo incluso de incorporarlo al equipo de trabajo, como propone XP.
  2. Entregas constantes y tempranas: que permiten valorar si el proyecto está cumpliendo con las expectativas desde el primer momento.
  3. Equipos maduros, motivados y auto organizados: este requisito para trabajar de forma ágil conlleva que el equipo está más alerta de síntomas de problemas potenciales.
  4. Comunicación cara a cara: al potenciarse, se consigue mayor riqueza en la calidad de la información. Es más difícil que se pierda algún matiz relevante.
  5. Búsqueda de la excelencia técnica: por ejemplo, la aplicación de TDD en el desarrollo de software, y de otras metodologías que promueven maximizar la calidad del código, tiene como consecuencia una reducción del riesgo de que algo salga mal.
  6. Simplicidad: al desgranar los proyectos en pequeñas partes entregables y plenamente funcionales, las probabilidades de que algo falle son menores que si trabajamos con componentes complejos y extensos. Por otra parte, en caso de fallo, la pérdida es también menor.
  7. Metodología de estimación: es bien sabido que el planning poker reduce el riesgo mediante diversos mecanismos implícitos.
  8. Reuniones de seguimiento y retrospectivas: los riesgos se comunican y gestionan de forma temprana y constante durante todo el ciclo de vida del proyecto.

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Alfons Corrales
About Alfons Corrales 28 Articles
Interesado en Management, Innovación, Implantación estratégica, Gestión del cambio, Balanced Scorecard, Project Management, Scrum & Agile, ITIL y Tecnología.

2 Comments on Agile risk management: gestionando proyectos con alta incertidumbre

  1. Alfons, muchas gracias por la cobertura informativa ;-)
    Lo cierto es que hay mucho que decir sobre este tema, aunque ya has señalado varios puntos importantes. Sólo añadiría que no se trata de elegir entre un enfoque u otro [Priorizar – Reducir, que es el enfoque “PMBOK”, Calcular – decidir, que es el enfoque de los que diseñaron las hipotecas subprime o Anticipar – adaptar, que es el enfoque de los Emprendedores Expertos o de los Agilistas], sino de saber cuándo puedes o no utilizar uno u otro. Los dos primeros funcionan bien en ámbitos ordenados [os remito al modelo CYNEFIN, de Dave Snowden], pero nos hacen confiarnos en exceso en situaciones ambiguas, de alta incertidumbre. Sólo el enfoque Anticipar – Adaptar es realmente efectivo fuera de los ámbitos ordenados. Y la mejor opción que conozco para llevarlos a la práctica nos la proporcionan las metodologías Agile.

  2. ¡Muchas gracias a ti Mario por completar la entrada con este importante detalle!
    Efectivamente, tienes toda la razón en que debe resaltarse que podemos emplear uno u otro enfoque dependiendo de lo ordenado que sea el entorno de un proyecto.
    Sin embargo, tengo la impresión de dos cosas: (1) incluso en entornos que venían siendo altamente ordenados, el dinamismo de los mercados está incrementando los niveles de incertidumbre; y (2) me da la impresión de que las herramientas más clásicas de gestión de riesgos tienden a orientarse en exceso a gestionar las amenazas y no tanto a las oportunidades.
    Debido a ello, opino que las prácticas mencionadas en el post (salvo quizás las metodologías de estimación) pueden igualmente aportar mucho valor en entornos ordenados, sobretodo impactando en el proceso de innovación y mejora continua. Por el contrario, como ya has comentado, aplicar herramientas clásicas en entornos poco ordenados, está empíricamente comprobado que no es efectivo. ¿Cuál es tu impresión en este sentido?

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*



*